Quiénes somos
Historia
Mazo de Mon es un proyecto de vida sostenible diverso, conectado a la naturaleza y sus ritmos. Nuestras prácticas son una simbiosis de criterios agroecológicos y permaculturales, oficios tradicionales y artesanía. Estamos en una aldea off grid del suroccidente asturiano, concejo de San Martín de Oscos, que debe su nombre al Palacio de Mon, con el que desde tiempos inmemoriales mantuvo una estrecha relación. El asentamiento está junto a las aguas limpias del río Ahío.
Érase una vez...
El proyecto surge en 2002, con un grupo de amigos jóvenes que buscaban llevar a cabo ese sueño de vivir una vida autosuficiente en armonía con la naturaleza en un lugar con abundancia de agua limpia...
Una mañana de noviembre bajamos paseando por un sendero que sale al final del pueblo de Mon. Entre castaños centenarios, bajando, bajando, apareció el Mazo de Mon. Parecía un lugar de cuento, con su río en medio; tantas personas habrían trabajado para crear un lugar así al fondo del valle, en medio del monte... y pensamos que era un buen lugar para vivir. Al llegar, el asentamiento disponía de todos sus edificios de piedra y madera, algunos en mejor estado, otros en ruina. También había cientos de muros de piedra seca que creaban terrazas o zapatas, como aquí lo llaman, donde los antiguos cultivaban la viña. Abundancia de agua, bosques, no había acceso rodado para vehículos, no había agua corriente, ni electricidad...
Hemos realizado parte de ese sueño y seguimos en el proceso, aprendiendo cada día. Han pasado ya más de 20 años, los tiempos cambian, las necesidades también, y nuevos sueños nacen de la misma raíz. La autosuficiencia es muy solitaria y da mucho trabajo, y todavía seguimos comprando gasolina. Ahora nos gustaría depender de una comunidad, es decir, vivir con más personas, compartir los placeres y los quehaceres de este tipo de vida y, asimismo, estar conectados a la comunidad local.
Laura y Gideon os dicen HOLA!
Actualmente, el proyecto lo gestionamos los fundadores: somos una familia y sus colaboradores especiales, junto con las personas voluntarias que acostumbran a venir a través de distintas redes.